El sistema de salud en Irlanda es reconocido por ofrecer una atención médica de alta calidad a su población. El país cuenta con un sistema sanitario mixto que combina servicios públicos y privados.
¿Qué seguro de salud elegir para los expatriados en Irlanda?
¿Cómo funciona el sistema de salud en Irlanda?
El sistema de salud en Irlanda se basa en un modelo mixto que combina servicios públicos y privados. Está gestionado por el Health Service Executive (HSE), el organismo responsable de la planificación, la prestación y la gestión de los servicios sanitarios en Irlanda.
El sistema sanitario irlandés ofrece una amplia gama de servicios médicos, desde la atención primaria hasta la atención especializada. La atención primaria suele ser prestada por médicos de cabecera (General Practitioners – GP), que actúan como punto de entrada al sistema de salud. Estos profesionales proporcionan atención médica rutinaria, tratan problemas de salud comunes y derivan a los pacientes a especialistas cuando es necesario.
Los hospitales en Irlanda son tanto públicos como privados. Los hospitales públicos están gestionados por el HSE y ofrecen servicios sanitarios esenciales a la población. Los hospitales privados, por su parte, son operados por entidades privadas y ofrecen una gama más amplia de servicios médicos a cambio de costes adicionales.
Para acceder a la atención sanitaria en Irlanda, es habitual disponer de una Medical Card o una GP Visit Card, que permiten acceder a atención médica gratuita o de bajo coste, en función de criterios como los ingresos y las necesidades médicas específicas. Las personas que no cumplen los requisitos para estas tarjetas pueden contratar seguros de salud privados en Irlanda para acceder a la atención médica.
Nota: el sistema de salud en Irlanda se ha enfrentado a retos como los tiempos de espera para la atención especializada y los servicios de urgencias. Actualmente se están llevando a cabo reformas para mejorar la accesibilidad, la eficiencia y la calidad de la atención sanitaria en Irlanda.
¿Cómo elegir un seguro de salud en Irlanda: local o internacional?
A la hora de elegir seguros de salud en Irlanda, puede optar por un seguro de salud local o un seguro de salud internacional. Un seguro de salud local en Irlanda ofrece una cobertura adaptada al sistema sanitario irlandés, lo que puede resultar ventajoso si planea residir en el país a largo plazo. Generalmente cubre la atención médica, los medicamentos con receta y las consultas con médicos de cabecera y especialistas en Irlanda.
En cambio, un seguro de salud internacional puede ofrecer una cobertura más amplia, incluyendo atención médica en el extranjero y la posibilidad de elegir entre una red global de proveedores sanitarios. Es fundamental evaluar cuidadosamente sus necesidades y comparar las distintas opciones de seguros antes de tomar una decisión.
Para destacar aún más el valor de un Seguro Médico Privado Internacional (IPMI), conviene resaltar su cobertura más amplia en comparación con los seguros de salud locales. El IPMI suele incluir la atención rutinaria de maternidad, que a menudo queda excluida de los planes locales al considerarse cubierta por los sistemas nacionales de salud. Además, ofrece prestaciones esenciales como la repatriación y la evacuación médica o no médica, que normalmente no están incluidas en los seguros locales. Por último, el IPMI pone a disposición asistencia multilingüe, garantizando un apoyo claro y eficaz en cualquier parte del mundo, un servicio poco habitual en los planes locales.
¿Cuál es el coste de la atención médica en Irlanda?
El coste de la atención sanitaria en Irlanda puede variar en función del tipo de tratamiento, del nivel de cobertura de su seguro y de su estatus (residente, ciudadano, expatriado, etc.). Irlanda cuenta con un sistema de salud universal denominado Medical Card, que ofrece atención médica gratuita o a bajo coste a las personas elegibles, como aquellas con bajos ingresos, personas mayores o con necesidades médicas específicas.
Para quienes no cumplen los requisitos para la Medical Card, el coste de la atención médica puede variar según los servicios necesarios. Por ejemplo, una consulta con un médico de cabecera puede costar entre 50 y 70 euros, mientras que una consulta con un especialista puede oscilar entre 100 y 150 euros. Los gastos de hospitalización pueden variar considerablemente en función del tipo de tratamiento y de la duración de la estancia hospitalaria. Se recomienda comprobar la cobertura de su seguro y consultar los costes específicos directamente con los proveedores de atención médica.